Dar es D A R

miércoles, 30 de junio de 2010

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miércoles, 9 de junio de 2010

No serás el primero ni el último, en rebuscar en mis huellas en busca de respuestas. De respuestas de las que nunca he tenido, y de las que aún estoy por encontrar. Sí, ando muy perdida y a veces sin ver mi sombra por tanta oscuridad justamente en medio del camino. Cuando caminas en línea totalmente recta, no das oportunidad a que tu cabeza dé esos giros y cuando lo hace a tanta velocidad el cuerpo no aguanta. Cuando estás tan cerca de algo que casi lo puedes tocar no te imaginas un viento fuerte, y probablemente imaginario, que te aleje. No vives planteando respuestas para preguntas que ni siquiera piensas hacer, hasta que te ves delante de algo que supera esos pensamientos y que los vuelve absurdos, dando una vuelta completa a tu fe.


... Y perdonar a la vida por las veces que rompió las olas sin que estuviéramos preparados para afrontar un temporal en el mar.
Eres Lo que dicen de tí,cuando ya NO estás en la habitación ~
“Hay que tener esperanza” susurró en mi oído momentos antes de partir. Como si fuera fácil pensé para mis adentros mientras el corazón se me encogía a pasos agigantados. Esperanza, esperanza... la palabra resonaba en mi mente como en busca de sentido. Como en busca de algo que la llenara de un valor. Traté de pensar en lo que me había llevado ahí, intentando encontrar alguna motivación oculta que me hubiese guiado los pies, para evocarla en aquel momento para que no me desequilibrara por culpa del extraño vértigo que sentía en aquel momento. Creo que nunca en mi vida había maldecido tanto, , necesito algo en lo que creer. Algo que no me busque pero me encuentre y pueda ayudarme. Pero recordé que como tantas otras veces había ocurrido, no había respuesta para nada de eso, ni una cara a la fe, sólo éramos mi camino y yo, y el tiempo que nos empujaba. Mentiría si dijera que hubo un algo que desconozco ayudándome, porque no había nada raro, ese algo lo conozco muy bien, y es mi propio instinto, mi propia fe... pero en mí misma. Sólo supe que no importaba cuántos precipicios estuvieran a mi espera, ni de cuántas cicatrices estuviéramos hablando. Importaba que me debía a mí misma pasar aquello, había llegado ahí, nada sería capaz de frenarme, sólo el miedo y ni eso.

viernes, 4 de junio de 2010


Creo que si miramos siempre al cielo acabaremos por tener alas
Ahora que la tarde cae a las seis y ni siquiera un café bien cargado es capaz de mantenerme totalmente despierta, pienso en ti. Como ceniza de un recuerdo sin piel. Sin la piel que olvidaste guardar a tu temperatura. Y me hiela la verdad que en tu mundo pudo ser construida, para mí. Sólo para que estuviera esperando una respuesta. Mandé señales de socorro durante meses, levantándome de un salto con el primer rayo de luz, e yéndome a dormir cuando la madrugada, ya sin habla, me echaba.

jueves, 3 de junio de 2010

… Pero si ahora me relajo me haré pedazos. Desde
hace tiempo he sido incapaz de vivir de otra manera, y todavía lo soy. Si bajara
la guardia, aunque fuera una sola vez, sería incapaz de recomponerme… ¿Cómo
puede ser que no lo entiendas? ¿Cómo puedes decir que cuidarás de mi si no
comprendes eso?



Me recuerdo que tengo que volver a escribirte. Que no sirve de nada que pierda palabras, al fin y al cabo es mi única manera de decirle al mundo que sigo entera. Escribo y borro la línea sin encontrar algo que encaje en mis sueños. No es justo que tenga delante a tanto y que no lo pueda decir, que a veces me acribille esas sensaciones y sea incapaz de escribirlas. Así que dejo que pase algo, lo que sea, que me abrume, pero no pasa nada. La vida sigue escogiendo el gris a escalas, el sol se limita a observar dado que sabe que no puede tocarme la piel. Me recuerdo que tengo que volverte a escribir, porque lo último que dije fue un sinsentido. Pero sobre todo lo hago porque sé que soy esas palabras y cuando ellas se pierden yo tampoco me encuentro.
Me recuerdo que tengo que volver a escribirte. Que no sirve de nada que pierda palabras, al fin y al cabo es mi única manera de decirle al mundo que sigo entera. Escribo y borro la línea sin encontrar algo que encaje en mis sueños. No es justo que tenga delante a tanto y que no lo pueda decir, que a veces me acribille esas sensaciones y sea incapaz de escribirlas. Así que dejo que pase algo, lo que sea, que me abrume, pero no pasa nada. La vida sigue escogiendo el gris a escalas, el sol se limita a observar dado que sabe que no puede tocarme la piel. Me recuerdo que tengo que volverte a escribir, porque lo último que dije fue un sinsentido. Pero sobre todo lo hago porque sé que soy esas palabras y cuando ellas se pierden yo tampoco me encuentro.
Fueron sólo ganas de volver atrás y por que queda algo pendiente. Es que no sé si lo ves de esa manera, pero teniendo algo que te ate al pasado, nunca podés moverte del todo como quieres. Y mira que a veces son tonterías, como no sé no haber dicho perdón en el momento oportuno no decirlo todo , creo que en los últimos años de mi vida no pedí perdón ni una sola vez, y sé que hay algo que me ata. Lo sé porque desde hace un tiempo estoy intentando cortar con eso, ir atrás a donde fuera aquel mal momento y decir: Basta! Déjame seguir y no me sigas molestando. Pero no es tan fácil, al final me acabaré pareciendo a cualquiera de esos adictos en terapia que tienen que escribir su vida para encontrar el punto de inflexión y entenderse. Bueno el caso es que no sólo pasa con cosas como esta, sino que muchas veces ese maldito punto de inflexión, ese nudo que no te deja cortar el hilo, es algo del que ni siquiera te diste cuenta, ahora me dirás cómo es posible que algo que haya pasado desapercibido en mi pasado esté siempre en mi presente, y yo te diré otra vez que no tengo la mínima idea, pero que sé que es así. Lo que estoy intentando decir no es que vuelvas atrás en tu pasado más profundo buscando cualquier mierda, sino que mientras vayas tirando vayas cortando los nudos, que sino amigo luego lo tendrás bien jodido.